Las pruebas y los procedimientos utilizados para el diagnóstico de cirrosis pueden ser:
- Análisis de sangre como un conteo sanguíneo completo, examen de bilirrubina, pruebas de función hepática y pruebas específicas para determinar la causa de la cirrosis
- Procedimientos por imágenes como la tomografía computarizada (TC), la ecografía y la resonancia magnética (RM)
- Examen de una muestra de tejido hepático (biopsia del hígado), que normalmente se realiza usando una aguja para obtener la muestra de tejido