Cáncer de hígado: prevención

Algunos casos de cáncer de hígado no se pueden prevenir. Factores, como la genética y la exposición involuntaria a ciertos químicos, son cosas que no podemos controlar. Hay, sin embargo, algunos simples cambios de estilo de vida que podemos hacer para ayudar a reducir el factor de riesgo para el cáncer de hígado. Estos sencillos consejos te guiarán en el camino de reducir el factor de riesgo:

  • Controlar su ingesta de alcohol. Beber cantidades excesivas de alcohol y abuso de alcohol conduce a una enfermedad que causa cirrosis. Leer más acerca de cómo prevenir la cirrosis.
  • Vacúnese contra la hepatitis B. Puede reducir el riesgo de hepatitis B al recibir la vacuna contra la hepatitis B, que proporciona una protección de más del 90 por ciento para los adultos y los niños. La vacuna se puede administrar a casi cualquier persona, incluyendo niños, adultos mayores y las personas con sistemas inmunes comprometidos. Leer más acerca de cómo prevenir la hepatitis B.
  • Tome medidas para prevenir la hepatitis C. No existe una vacuna para la hepatitis C existe, pero usted puede reducir su riesgo de infección. Leer más acerca de cómo prevenir la hepatitis C.

Pregúntele a su médico acerca de la detección del cáncer de hígado

Para la población general, la detección de cáncer de hígado no se ha demostrado para reducir el riesgo de morir de cáncer de hígado, por lo que no se recomienda generalmente. La Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas recomienda el cribado del cáncer de hígado para aquellos cree que tienen un alto riesgo, incluyendo a las personas que tienen:

  • Hepatitis B y una o más de las siguientes circunstancias: son un hombre asiático mayor de 40 años, de sexo femenino asiático mayor de 50 años, o africanos y mayores de 20, tienen cirrosis del hígado, o tiene un historial familiar de cáncer de hígado
  • Cirrosis hepática por otras causas, tales como una enfermedad autoinmune o el uso excesivo de alcohol
  • Infección por hepatitis C
  • Una forma hereditaria de la hemocromatosis
  • Cirrosis biliar primaria
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico
  • Discutir los pros y los contras de la detección con su médico. Juntos pueden decidir si la revisión es el adecuado para usted, basado en el riesgo. Detección implica normalmente un examen de ultrasonido, una o dos veces al año.